Se discute la construcción de una base naval en Ushuaia anunciada por el gobierno de Javier Milei, en el marco de la disputa por la soberanía de las Islas Malvinas y la creciente importancia estratégica del Atlántico Sur.
Se cuestiona la aparente contradicción entre la cooperación del gobierno de Milei con el Reino Unido en los primeros mil días y el actual anuncio de la base. Se menciona la ley de 2012-2013 para sancionar empresas y la presentación de una causa por daño soberano y ambiental por parte del CECIM.
Se analiza el objetivo de la base naval, que busca aumentar la presencia argentina en el Atlántico Sur, fortalecer la defensa y ofrecer servicios logísticos para operaciones en la Antártida. Se recuerda que el financiamiento inicial provino del Fondo Nacional de la Defensa durante la gestión de Alberto Fernández.