Se cuestiona el uso de la causa Malvinas como herramienta de "demagogia" por parte del presidente, argumentando que se apela a un sentimiento patriótico para distraer de problemas económicos y sociales.
Se critica la hipocresía en el tratamiento de los héroes de Malvinas y se compara la situación con el velorio de Maradona, donde se produjeron disturbios en la Casa Rosada.
Se señala que la política actual se asemeja a la televisión, donde se priorizan los espectáculos sobre la sustancia.