Se debate la posibilidad de que el oro de las reservas argentinas haya sido canjeado por dólares o utilizado como garantía para obtener liquidez.
Se plantea que el gobierno de Javier Milei podría haber realizado una operación financiera con el oro, vendiéndolo o pidiendo un préstamo respaldado por este, lo que implicaría que los fondos ya fueron utilizados.
Se cuestiona la falta de transparencia en la operación y la ausencia de información clara sobre el destino final del oro y los beneficios obtenidos.