Se debate la situación judicial de Cristina Kirchner, cuestionando si debería estar en una cárcel común a pesar de las licencias que se le otorgan para atenderse médicamente o ir al dentista.
Se plantea la hipótesis de que el peronismo podría insistir en un conflicto de legitimidad entre la justicia y el poder político, sugiriendo que si ganan las elecciones, irían contra la justicia. Esto podría generar un problema institucional serio.
Se menciona la posibilidad de que un fallo o recomendación internacional en octubre permita a Cristina Kirchner participar en las PASO, a pesar de la condena. Se considera absurdo y un "caminar en el borde del abismo" argumentar que las PASO no son elecciones presidenciales.
Se discute la apelación a la Corte Penal Internacional, señalando que la sentencia argentina es firme y que este movimiento podría ser una estrategia de marketing político, similar a la inacción de la Corte Penal Internacional respecto a Maduro.
Finalmente, se hace hincapié en la compra de un departamento por parte de La Cámpora, sugiriendo que se necesitaría efectivo disponible y cuestionando la ubicación y el control de la custodia.