Se discute la diferencia entre gobernar y tener poder, con el ejemplo de De la Rúa, quien gobernó pero no tuvo poder. Se menciona que hay tres mujeres presidentas condenadas en el mundo, una de ellas argentina.
Se hace una distinción sobre la elección de María Estela Martínez, quien no fue elegida directamente como presidenta sino como vicepresidenta, a diferencia de otras que sí fueron votadas para el cargo principal.