El exgobernador bonaerense Fernando Soto analizó la crisis de inseguridad en la Provincia de Buenos Aires, atribuyéndola a la "inexistencia absoluta del Estado en seguridad, salud y educación".
Soto comparó la situación con Rosario, donde, según él, las estadísticas de homicidios bajaron drásticamente tras un esfuerzo conjunto entre el gobierno provincial y nacional. Señaló que en Buenos Aires "no quieren" cambiar la situación, mencionando negligencia y complicidad.
Se criticó la postura de algunos jueces y se mencionó la supuesta simpatía de algunos funcionarios con el kirchnerismo, así como la corrupción en las fuerzas policiales, aunque reconociendo excepciones.
El exgobernador enfatizó la necesidad de tolerancia cero ante la delincuencia y de apoyar a los policías que trabajan, así como la importancia de reformar el sistema judicial y el normativo para abordar la problemática de manera integral.