Gladys insiste en la necesidad de honestidad en la política, aunque reconoce que solo la honestidad no alcanza para solucionar los problemas del país.
Menciona su reciente visita a Mirta Legrand y expresa su desconocimiento sobre el caso del "3%" y la situación de Adorni. Critica la tendencia de la sociedad a votar a personas deshonestas, citando el caso de Cristina Fernández de Kirchner como vicepresidenta.