Gladys reflexiona sobre cómo la sociedad "cierra los ojos voluntariamente" debido a la desilusión y la falta de educación, lo que permite que personas como Cristina Fernández de Kirchner sean votadas nuevamente.
Comparte su propia experiencia de esperanza e inversión en mandatos anteriores, desvinculándose de acusaciones comunes. Afirma vivir la realidad del país y tener el deseo de emprender un negocio de empanadas para llevar un pedazo de su provincia a Buenos Aires.