Se cuestiona la supuesta defensa de las Malvinas por parte de Javier Milei, señalando que no habló con el primer ministro inglés sobre el tema. En cambio, se menciona que hablaron de temas de interés para Donald Trump, como el apoyo del Reino Unido a la guerra de Estados Unidos con Israel.
Se sugiere que la postura de Milei sobre las Malvinas es una maniobra para obtener recursos y apoyo británico para la guerra de Estados Unidos, desviando la atención de otros conflictos y prioridades.