Moria reflexiona sobre su pensamiento político, reconociendo que ha apoyado a diferentes facciones a lo largo del tiempo, desde los radicales hasta Menem, y que ahora se inclina por una postura más independiente.
A pesar de su cercanía con el "Pato" Galmarini, peronista y suegro de Massa, Moria afirma que no le importa si él se enoja por sus dichos, demostrando su independencia de criterio. Ella se considera una mujer democrática que apoya lo que la gente elige, sin ser militante de la oposición.