Moria se define como una "mujer democrática" que respeta la voluntad popular y no se considera una militante de la oposición. Afirma que prefiere estar a favor de todo y no en contra.
En cuanto a Javier Milei, Moria considera que está haciendo lo que prometió y que, como ciudadana, no tiene espíritu militante para oponerse. Menciona que comparten conversaciones sobre cábala y que ella no le diría nada al presidente, solo que continúe con su gestión.