Se analizó la posibilidad de un indulto para Cristina Kirchner, sugiriendo que ella misma podría no desearlo, viéndolo como una humillación.
Se planteó que Cristina Kirchner tiene una visión épica y misional de su rol político, y que un indulto iría en contra de esa percepción.
Se mencionó el caso de Gustavo Arribas y Silvia Magdalena, y la confirmación de su sobreseimiento en relación al espionaje ilegal durante la AFI de Macri, lo cual podría reforzar la postura de Kirchner.
Se especuló que, si bien algunos peronistas podrían sentir un "imperativo moral" de indultarla, la propia exmandataria podría tener una estrategia diferente, enfocada en su legado.