Roberto Rallín, otro de los abogados de Leopoldo Luque, destacó la conducta de Diego Armando Maradona respecto a su seguimiento médico. Según Rallín, Maradona era "el hombre que decía que no" a muchos tratamientos y estudios, ejerciendo su autonomía.
Se enfatizó que el derecho a decidir no implica necesariamente tomar la decisión correcta. La defensa busca respaldar la idea de que las decisiones de Maradona influyeron en su estado de salud y en el desenlace fatal.