El Ministerio de Defensa de Brasil ha dispuesto un mega operativo de seguridad con 25.000 efectivos de las Fuerzas Armadas para garantizar el orden público y prevenir la violencia durante la segunda vuelta de las elecciones presidenciales. El despliegue abarca 306 municipios en todo el territorio nacional.
Este operativo busca contener eventuales episodios de violencia política y asegurar un desarrollo pacífico de la votación, que se perfila como un evento de gran expectación a nivel nacional e internacional. La seguridad es una prioridad ante la paridad de los candidatos y la polarización existente.