Las elecciones presidenciales en Brasil se encuentran en un estado de máxima paridad entre los candidatos Lula da Silva y Jair Bolsonaro, según las últimas encuestas. El último sondeo de Datafolha indica un empate técnico, con ambos candidatos en un 50-50, lo que anticipa un balotaje sumamente reñido.
Lula busca revertir la diferencia de cuatro puntos obtenida por Bolsonaro en la primera vuelta, para lo cual ha intensificado su campaña con promesas y medidas sociales, como el adelanto del pago de la Bolsa Familia con un aumento del 15%. Por su parte, Bolsonaro mantiene su estrategia pero con una posible moderación en su discurso.
El último debate presidencial, que se realizará esta noche, se perfila como definitorio. Ambos candidatos buscarán atraer a los 33 millones de electores que no votaron en la primera vuelta, con estrategias diferenciadas: Lula apelará a medidas centradas en seguridad y economía, mientras que Bolsonaro podría mostrarse más tranquilo.