A pocas semanas de la definición electoral en Brasil, los candidatos Jair Bolsonaro y Luiz Ignacio Lula da Silva intensifican sus estrategias para captar el voto indeciso y la abstención de la primera vuelta. Ambos aspirantes buscan convencer a los 33 millones de ciudadanos que no votaron y a aquellos que eligieron otras opciones, en un escenario de paridad que las encuestas reflejan como un "50 y 50".
El debate presidencial, que se realizará esta noche por la cadena O Globo, se presenta como una oportunidad clave para ambos candidatos. Sin embargo, se espera que Bolsonaro modifique su estrategia de confrontación directa con Lula, luego de que esta táctica no resultara favorable en la primera ronda. Ambos candidatos habían evitado participar de debates previos, pero ahora la dinámica electoral los obliga a un enfrentamiento directo.
El mapa electoral brasileño muestra la importancia de regiones como el Sudeste, que concentra el 42% de los electores, y el Nordeste, con el 28%. En el Sudeste, que incluye a San Pablo, Bolsonaro tuvo un mejor desempeño en la primera vuelta. Por otro lado, el estado de Minas Gerais, considerado el "bisagra" electoral, también resultó favorable a Bolsonaro en la primera ronda, y se espera que sea determinante en el balotaje.