El último debate presidencial en Brasil se llevó a cabo entre Lula y Flavio Bolsonaro, a dos días de la segunda vuelta electoral.
Ambos candidatos acordaron con la justicia levantar el secreto bancario, fiscal y telefónico, buscando transparencia en la recta final de la campaña. Las encuestas muestran una paridad en la intención de voto, con escenarios de 50-50.