El último y decisivo debate presidencial entre Jair Bolsonaro y Luiz Inácio Lula da Silva se llevó a cabo en un clima de alta expectativa, con las encuestas marcando un empate técnico entre ambos candidatos.
El debate, transmitido por O Globo, se estructuró en cuatro bloques. Los primeros tres se centraron en temas preseleccionados, incluyendo inteligencia artificial, relaciones internacionales, salud, deuda pública, medio ambiente y economía. El cuarto bloque estuvo dedicado a mensajes finales de cada candidato.
La jornada previa al debate estuvo marcada por la tensión y la cobertura intensiva de medios nacionales e internacionales, reflejando la trascendencia de estas elecciones para el futuro de Brasil.