Se inició el tercer juicio oral contra la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner y su hijo Máximo Kirchner. La causa, que investiga presuntos delitos de asociación ilícita, lavado de activos y dádivas, se sustancia de manera conjunta y presencial ante el tribunal.
A diferencia de otros casos, la expresidenta no está bajo arresto domiciliario y se investiga el uso de un departamento en el barrio de Constitución. El tribunal autorizó de manera excepcional la modalidad telemática para la comparecencia de la expresidenta en esta primera jornada, aunque se espera que en futuras audiencias asista presencialmente.
El juicio se enfoca en acusaciones que conllevan penas de hasta 10 años. El único presente en el tribunal fue Víctor Manzanares, contador histórico de la familia Kirchner, quien ya cumplió 22 meses de detención y declaró como testigo.