Carmina ha despedido a su empleada Nina, acusándola de traición y de ser cómplice de Rita, una persona que Carmina parece odiar profundamente.
La confrontación escaló cuando Carmina descubrió supuestas reuniones entre Nina y Rita, interpretando esto como un engaño y una traición a su confianza.
A pesar de las súplicas y explicaciones de Nina, Carmina se mostró inflexible, argumentando que tiene pruebas de la complicidad y que no tolerará más engaños en su hogar.