En Brasil se llevó a cabo el segundo y último debate entre los candidatos presidenciales, Luiz Inácio Lula da Silva y Jair Bolsonaro, a pocos días de la segunda vuelta electoral.
El debate, que se caracterizó por un reglamento con algunas modificaciones respecto al anterior, busca definir la contienda más polarizada de la historia del país. Las encuestas muestran una brecha estrecha entre ambos candidatos, con menos de un punto de diferencia.
La ciudadanía brasileña ha expresado su deseo de que los candidatos se enfoquen más en propuestas y menos en la confrontación. El domingo se definirá quién será el próximo presidente de Brasil.