Se espera un debate presidencial en Brasil entre Lula y Bolsonaro, enfocado en propuestas para convencer al 21% de brasileños que no votaron en la primera vuelta y al 5% de votos en blanco o nulos.
La campaña de Lula busca capitalizar el "voto en ojo" hacia su persona, con medidas como la gratuidad del transporte público y el aumento de la Bolsa Familia.
Por su parte, Bolsonaro se enfoca en la economía, cuestionando si la situación actual permite a los ciudadanos comprar más carne o si les alcanza el dinero para el supermercado.
Los sondeos actuales muestran un empate técnico entre ambos candidatos, lo que anticipa una elección muy reñida.