De cara al balotaje presidencial en Brasil, la atención se centra en captar el voto de los 48 millones de brasileños que no participaron en la primera vuelta.
Ambos candidatos, Lula y Bolsonaro, buscan seducir a este electorado indeciso, que representa un reservorio crucial de votos para definir el resultado final.
El debate entre los candidatos se enfoca en estrategias para convencer a quienes no votaron, mientras se analizan los perfiles y trayectorias de ambos aspirantes al máximo cargo ejecutivo.