Para reforzar la seguridad ante las protestas previstas para mañana, Francia desplegará 70.000 policías y gendarmes. El ministro del Interior detalló un incremento del 20% en los efectivos, que incluirá unidades de élite, helicópteros y vehículos blindados.
Este dispositivo de seguridad se implementará ante la convocatoria de aproximadamente 400 acciones de protesta en todo el país, algunas de las cuales podrían incluir bloqueos de carreteras y depósitos petroleros. El objetivo es evitar incidentes violentos y saqueos como los ocurridos recientemente.