Se destaca un dato histórico en Brasil: desde el retorno a la democracia en 1989, ningún candidato que ha ganado la primera vuelta electoral ha perdido posteriormente en la segunda vuelta.
Este hecho genera expectativa sobre si Lula da Silva logrará revertir esta tendencia en la actual contienda electoral, donde las encuestas muestran un escenario muy ajustado frente a Jair Bolsonaro.