La Fiscalía Nacional Electoral de Brasil ha iniciado una investigación contra corporaciones digitales por presunta discriminación en sus algoritmos de recomendación y herramientas de inteligencia artificial. La acusación, impulsada por el frente político de Lula da Silva, sostiene que estas empresas habrían limitado el alcance de su propaganda electoral, favoreciendo sistemáticamente la de Flavio Bolsonaro.
La resolución impone multas diarias de 500.000 reales (aproximadamente 100.000 dólares) a cada firma en caso de incumplimiento. La investigación se centra en los mecanismos de moderación de anuncios pagos, filtros de contenido y generadores predictivos de plataformas como Facebook, Instagram y WhatsApp.
Esta acción judicial se produce a pocas horas de la segunda vuelta electoral, añadiendo un nuevo elemento de tensión tecnológica a una de las contiendas más disputadas de la historia moderna de Brasil.