Se analiza el funcionamiento de la justicia argentina, destacando que tiende a ser más eficiente en las grandes ciudades como Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe.
Se argumenta que la concentración de recursos y la mayor visibilidad mediática en estas urbes contribuyen a un mejor desempeño del sistema judicial.
Sin embargo, se reconoce que incluso en estas capitales, la justicia enfrenta desafíos y críticas, aunque su funcionamiento sea superior al de otras regiones del país.