Se elogia el funcionamiento de la justicia en Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe, considerándolas como las provincias donde el sistema judicial opera de manera más eficiente.
Se argumenta que la riqueza y el desarrollo de estas jurisdicciones se reflejan en la efectividad de sus instituciones, incluyendo la justicia.
Sin embargo, se aclara que esto no implica que la justicia funcione a la perfección en estas provincias, sino que presenta un mejor desempeño en comparación con otras.