El candidato Lula da Silva busca capitalizar la oportunidad de presentar propuestas concretas para un eventual cuarto mandato, enfocándose en temas como el futuro de la industria brasileña y el rol del país en el escenario internacional. Esto se da en un contexto de paridad con Jair Bolsonaro en las encuestas.
Lula ha centrado su campaña en los últimos días en contrastar su visión con la de Bolsonaro, apelando a la necesidad de un cambio en Brasil. Se destaca la aprobación reciente por parte del Senado de un doble feriado, medida que beneficia a la población trabajadora y que se asocia con la figura de Lula.
A pesar de la polarización, la campaña de Lula busca transmitir esperanza y oportunidad, abordando la desilusión de algunos votantes y la necesidad de un cambio. La estrategia incluye movilizaciones en redes sociales y en las calles, buscando atraer tanto a jóvenes como a adultos mayores que no votaron en la primera vuelta.