La justicia imputa a Máximo Kirchner como el organizador de una banda criminal dedicada a sustraer y lavar fondos públicos, junto a sus padres, Néstor y Cristina Kirchner.
La pena mínima para este rol es de cinco años, y si bien Máximo Kirchner aún goza de fueros como diputado, una eventual condena podría complicar su situación procesal y política, especialmente considerando casos previos de desafuero.