El presidente Javier Milei reconoció en una entrevista que la economía argentina no está creciendo al ritmo esperado, aunque reafirmó que no cambiará el rumbo de su gestión. Esta declaración se da en un contexto de creciente tensión con la exministra Patricia Bullrich, quien ha criticado públicamente la estrategia económica del gobierno y la dependencia de asesores externos.
Bullrich ha señalado la necesidad de fortalecer la gobernabilidad y ha cuestionado las cifras optimistas presentadas por el gobierno, advirtiendo sobre la complejidad de las corridas cambiarias y la importancia de la prevención. La relación entre Milei y Bullrich, contendientes en las elecciones de 2023, parece tensa, con Bullrich expresando su disconformidad con la falta de medidas concretas tras reuniones previas.
La discusión se enmarca en un escenario de dificultades económicas, con aumento de precios, del dólar y del riesgo país, lo que genera preocupación sobre la estabilidad y la capacidad del gobierno para afrontar los próximos vencimientos financieros. La entrevista de Milei también abordó la relación con los medios y las críticas del "círculo rojo", desestimando las discusiones internas como "discusiones de casta" frente a los problemas reales de la gente.