El ministro del Interior francés, Gérald Darmanin, se reunió con representantes de los "chalecos amarillos" y otros partidos políticos en un intento por contener la situación de cara a las protestas del sábado. La reunión se llevó a cabo en el hotel Matignon.
El objetivo del gobierno es evitar que la situación se desborde nuevamente, como ocurrió el fin de semana pasado, lo que podría generar un escenario de alta conflictividad para el gobierno y las fuerzas de seguridad. La oposición, por su parte, pide medidas más enérgicas, incluyendo la posible declaración del estado de emergencia.