El peronismo, liderado por figuras como Sergio Massa y Axel Kicillof, está ejerciendo presión sobre los gobernadores peronistas para evitar la eliminación de las PASO (Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias).
La estrategia busca evitar que el gobierno de Javier Milei logre su objetivo de eliminar las primarias, lo que complicaría la organización interna del peronismo. Existe la posibilidad de que, si no se logra un consenso para un candidato de unidad, cada vertiente del partido presente su propio candidato en las PASO, lo que podría derivar en una competencia interna para definir quién representa al peronismo en las próximas elecciones.