Tifón confronta a Carmina, defendiendo a Nina y cuestionando su decisión de despedirla basándose en sospechas.
Además, Tifón critica duramente los métodos de crianza de Carmina, señalando la inestabilidad emocional de sus hijos y la falta de atención hacia Agatha.
Carmina, por su parte, se defiende argumentando que ella es la dueña de la casa y quien toma las decisiones, y acusa a Tifón de consentir a Nina.