Máximo Kirchner fue imputado por su presunta participación como organizador de una asociación ilícita dedicada a sustraer fondos públicos y lavado de dinero. Se le atribuye el diseño y ejecución de un esquema de reciclaje de fondos a través de la firma Los Sauces.
La acusación fiscal detalla que la organización criminal operó entre 2013 y 2016, utilizando empresas del grupo Baez e Indalo para legitimar dinero de origen ilícito mediante actividades inmobiliarias y hoteleras.