El expresidente Donald Trump calificó su conflicto con Irán como un "pequeño problema" y afirmó que no habrá ataques antes de las elecciones de medio término, ya que ajustará su calendario militar a la agenda electoral.
Trump aseguró estar "mucho más fuerte militarmente y financieramente", minimizando la importancia de la situación en el Estrecho de Ormuz. Benjamin Netanyahu, por su parte, habría recalcado que el ejército israelí puede golpear a sus enemigos cuando sea necesario.