La Unión Europea ha propuesto a Canadá un nuevo estatus de "miembro asociado" como parte de una estrategia para fortalecer lazos en un contexto geopolítico convulso y ante la incertidumbre en la relación con Estados Unidos.
La propuesta, presentada por la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, busca una asociación más estrecha en áreas como materias primas e inteligencia artificial, aprovechando los valores, intereses y la historia compartida entre la UE y Canadá.
Expertos señalan que, si bien el estatus de "miembro asociado" no existe formalmente en los tratados, la voluntad política puede crear una relación "de facto". Se enfatiza que esta iniciativa no va en contra de ningún otro país, sino que busca reforzar la resiliencia y la autonomía de Europa mediante alianzas estratégicas.