Miles de estudiantes y jóvenes albaneses protestan por séptimo día consecutivo, exigiendo la dimisión del primer ministro socialista, Eddie Rama, y su gobierno, quienes llevan 14 años en el poder.
Las demandas incluyen el fin de la corrupción, mejores oportunidades y una solución a la crisis económica, que posiciona a Albania como uno de los países más pobres de Europa con precios elevados.
Las protestas, que comenzaron en mayo contra un proyecto turístico vinculado a la familia Trump, se han intensificado y ahora incluyen disturbios y enfrentamientos con la policía.
El primer ministro Rama ha acusado a actores extranjeros, incluyendo Rusia e Irán, de fomentar la desinformación y alimentar la violencia, mientras los manifestantes pierden la fe en la efectividad de las movilizaciones pacíficas.