La abstención en Brasil representa un factor clave para la definición del balotaje, con un porcentaje significativo de votantes que no acudieron a las urnas en la primera vuelta. La captación de estos electores podría ser determinante para el resultado final.
El estado de Minas Gerais, donde Bolsonaro obtuvo una ventaja de más de cuatro puntos, es crucial para la elección. Históricamente, quien gana en Minas Gerais se convierte en presidente. La movilización de votantes en esta región es un objetivo prioritario para ambas campañas.
Se analiza la influencia de factores como la religión y la mejora del estándar de vida en la decisión de voto de ciertos sectores, así como la posible cooptación de votantes por parte de grupos religiosos. La estrategia de campaña en redes sociales y la movilización en el terreno también son puntos clave en el análisis.