Brasil se encuentra en vilo ante la inminente definición de su próximo presidente en una ajustada segunda vuelta electoral. La contienda entre Jair Bolsonaro y Luis Ignacio Lula da Silva se perfila voto a voto, con una diferencia mínima en las encuestas.
La jornada electoral de mañana es considerada crucial, ya que el resultado no solo definirá el mandato del próximo presidente, sino que también podría influir en el panorama político de 2030. La polarización es palpable en las calles, con caravanas y manifestaciones de ambos lados.
Los seguidores de Lula confían en que la movilización popular y las propuestas del candidato puedan revertir el resultado de la primera vuelta y asegurar la victoria. Por su parte, Bolsonaro mantiene una base de apoyo sólida que busca la reelección.