Se acerca el balotaje en Brasil donde se definirá el próximo presidente entre Ignacio Lula da Silva y Flavio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro. La contienda representa dos polos políticos opuestos y ha generado tensión diplomática a días de la elección. Javier Milei, presidente de Argentina, ha criticado duramente a Lula da Silva, calificándolo de "zurdo ladrón", lo que provocó una respuesta del gobierno brasileño a través de su Cancillería, denunciando injerencia externa.
La Cancillería brasileña emitió un comunicado calificando las ofensas de Milei contra el sistema de voto electrónico y el Poder Judicial como un "nuevo e inaceptable intento de injerencia externa". Se recuerda la visita de Lula a Argentina durante la campaña de Cristina Kirchner. El debate entre los candidatos fue descrito como "caliente" y con "golpes bajos", abordando también temas económicos y las relaciones internacionales de Brasil.