El mapa electoral de Brasil revela la importancia de cada región en la definición de la presidencia. El Nordeste es el bastión de Lula, mientras que el Sudeste, que incluye a San Pablo, concentra la mayor cantidad de votantes y fue favorable a Bolsonaro en la primera vuelta.
Minas Gerais se perfila como el "estado bisagra", crucial para anticipar el resultado final, ya que quien gana en esta región suele alzarse con la presidencia. En la primera vuelta, Bolsonaro obtuvo la victoria en Minas Gerais.