Los candidatos a la presidencia de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva y Jair Bolsonaro, protagonizaron un tenso debate televisado a pocos días de la segunda vuelta electoral.
Ambos aspirantes expusieron sus propuestas y se cruzaron en acusaciones sobre economía, seguridad y corrupción, buscando captar el voto de los indecisos en una elección que se presenta muy reñida.
Las encuestas muestran un empate técnico, con un 50% de los votos para cada uno, lo que augura una definición ajustada en el balotaje.