El mapa electoral de Brasil revela la importancia estratégica de cada región de cara al balotaje presidencial. El sudeste, con el 42% de los electores, concentra la mayor cantidad de votantes, incluyendo San Pablo, donde Jair Bolsonaro tuvo un mejor desempeño en la primera vuelta.
El nordeste, bastión histórico de Lula da Silva, representa el 28% de los electores y es clave para que el candidato del PT conserve su caudal de votos. Minas Gerais, considerado el "estado bisagra", es otro distrito fundamental, ya que históricamente anticipa el resultado electoral y en la primera vuelta favoreció a Bolsonaro.
La distribución de votantes entre el sudeste (42%), nordeste (28%), sur (14%), norte (8%) y centro oeste (8%) subraya la necesidad de ambos candidatos de movilizar a sus bases y atraer a los votantes indecisos en estas regiones clave para definir la elección.