El programa abordó la compleja relación entre la justicia, la política y los medios en Argentina, generando un intenso debate entre los panelistas.
Por un lado, se planteó la idea de una justicia "completamente corrompida y manipulada", que avanza en algunos casos de corrupción pero sobresee en otros, como el caso Libra, donde se cuestionó la actuación de un juez beneficiado por el gobierno. Se criticó la lentitud de los procesos judiciales y la supuesta intervención política en las decisiones.
Por otro lado, se defendió la independencia de la justicia y se argumentó que el gobierno actual ha permitido la investigación sin interferencias, respetando los plazos judiciales. Se mencionó la absolución del presidente y su hermana en la causa Libra como un ejemplo de que la justicia actúa de forma independiente, a pesar de las críticas y las operaciones políticas que se denuncian.
El debate también incluyó la crítica a los medios de comunicación por supuestas coberturas sesgadas y la acusación de que se busca desestabilizar al gobierno. Se enfatizó la importancia de acatar los fallos judiciales, aunque estos sean criticados, como un pilar de la democracia.