El Destino Manifiesto fue una doctrina política y cultural del siglo XIX que sostenía que Estados Unidos tenía una misión providencial para expandirse por el continente americano.
Popularizado por el periodista John O'Sullivan en 1845, el concepto justificó la anexión de Texas y la expansión hacia el oeste, influyendo en conflictos como la guerra contra México y la disputa por Oregón.
Esta ideología, aunque impulsó el crecimiento territorial y la consolidación de la identidad estadounidense, también generó críticas por justificar guerras, el desplazamiento de pueblos indígenas y la esclavitud, contribuyendo a tensiones que desembocaron en la Guerra Civil.
En la actualidad, el concepto resurge en debates políticos, como se evidenció en la retórica de Donald Trump, reinterpretando la idea de la grandeza y el liderazgo de Estados Unidos en el mundo.