El balotaje en Brasil se perfila como histórico, definiendo el futuro del país entre Flavio Bolsonaro y Lula da Silva.
Se analiza la juventud de Bolsonaro (45 años) frente a la edad de Lula (80 años) como un posible factor determinante en la elección.
La polarización se evidencia en los actos de campaña, con banderas de Israel en el de Bolsonaro y de Palestina en el de Lula, reflejando alianzas geopolíticas.