Las encuestas en Brasil arrojan resultados inciertos, con un alto porcentaje de indecisos que podrían definir el balotaje.
Existe escepticismo sobre la precisión de las encuestas, algunas de las cuales habrían subestimado el voto a Bolsonaro en la primera vuelta.
La polarización es tal que los dos candidatos concentran el 90% de los votos, pero el segmento de los independientes, con 15 a 30 puntos de indecisos, es crucial.