Lula da Silva cerró su campaña electoral en Copacabana con una manifestación masiva que, según los organizadores, superó todas las expectativas, siendo planteada como la mayor en la historia de la playa.
La movilización se da en un contexto de paridad electoral, con encuestas que marcan un 50% para cada candidato de cara al balotaje.
Se destaca la participación de gobernadores y diputados del PT en esta etapa final de la campaña, así como el uso estratégico de redes sociales y la movilización de jóvenes para contrarrestar la influencia digital de Bolsonaro.