En la previa de unas elecciones reñidas en Brasil, el candidato Lula da Silva cerró su campaña con una caravana multitudinaria en Copacabana, Río de Janeiro.
Miles de personas se congregaron para apoyar al candidato, mostrando pancartas con el número 13 y banderas de Brasil. La atmósfera era de optimismo y esperanza, con cánticos y fervor popular.
Los seguidores expresaron su deseo de que Lula revierta el resultado de la primera vuelta, argumentando que representa una opción para la continuidad y el progreso del país, defendiendo la democracia y los derechos sociales.